"Si yo me voy, esto se cae."
Un empresario con 17 años de trayectoria, tres sucursales y 42 empleados.
Cuando Melba le preguntó cuándo había tomado una semana de vacaciones sin revisar el teléfono, la respuesta fue: nunca. No tenía una empresa: tenía una cadena. Brillante, rentable, reconocida, pero una cadena.
Después de más de 25 años acompañando empresarios en Latinoamérica, la conclusión es clara: una empresa nunca supera el nivel de quien la dirige.
Cuando el empresario se ordena, la empresa responde. Este libro te muestra cómo, principio por principio.

